Desde la propulsión primordial hasta el estadio de hombre

big_bangDesde la propulsión primordial hasta el estadio de hombre, todo procede dentro de su esquema de energía, con su propio poder inherente de propulsión. Nada lo acelera y nada los retarda. Este sentido inherente de profusión crea lo que llamamos instinto. Es instinto porque no es aprendido, es algo en el interior de uno mismo que está siendo guiado en la dirección de una evolución ulterior por la inteligencia que todo lo penetra.

El átomo primordial, conteniendo en su interior al alma individual, vino a su individualidad a través de una vasta explosión al comienzo del presente ciclo del universo. Antes de que ocurriese la explosión, las cosas estaban en equilibrio y en ese estado de equilibrio había finas corrientes traídas de un ciclo previo del universo. Son estas corrientes las que se avivaron llegando a un estado en el que la explosión se hizo inevitable. Cuando ocurrió la explosión, todas las partículas atómicas y subatómicas volaron. Ahí es donde el alma adquirió su individualidad. De modo que del ser universal, que componía todo el universo, saltaron pequeñas partículas de individualidad.

Conforme procede a evolucionar, el átomo se multiplica. Se producen combinaciones ulteriores y estas a su vez forman diversas clases de materia. La esencia del átomo primordial es la misma, pero su expresión es diferente.

Debido a la creación, también hay disolución… no destrucción, sino de solución. Antes de la creación de este universo había silencio. Todo el propósito de la expansión es alcanzar otra vez el silencio, y esto es lo que queremos decir con evolución.

Cuando el universo se disuelve, se llama en sánscrito Pralaya, periodo de tranquilidad. Para este periodo de tranquilidad podemos usar la analogía de un mar suave, tranquilo. Este mar, el universo, no esta enteramente tranquilo, pero ha alcanzado la forma más sutil del universo sátvico. Si observas el mar cuando está muy tranquilo, sin olas u ondas, aún hay una corriente funcionando en él, no está inmóvil. Por lo tanto, cuando este universo alcanza el Pralaya, o tranquilidad, todavía hay finas corrientes que llevan esa tranquilidad de vuelta la actividad, y así es como comienza el siguiente ciclo.

La semilla existe en el árbol y el árbol entero existe en la semilla. Lo que sucede en medio, entre la semilla y el árbol, se llama evolución. Todo puede existir en el estado evolucionado y también puede existir en el estado involución.

Dentro de este universo el planeta Tierra no es único. Hay muchas tierras similares a esta tierra, con la misma clase de gente. Por lo tanto, no debemos considerarnos como los únicos poseedores del conocimiento. Más allá de este estado de evolución hay todavía estados ulteriores de evolución. Esto continuará hasta que nuestro ciclo presente termine; pero el fin de este ciclo será el comienzo de otro. Por eso decimos que el universo es infinito y eterno: dentro del esquema del infinito hay más ciclos.

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