Soy el dueño de mi destino

Gururaj_the_Hayes_1Si a las ambiciones humanas y mundanas les infundimos la cualidad espiritual, se convierten en espirituales. Así es como alcanzamos el Reino de Dios que está en el interior.

Si una persona habla de: ”mí” y “mío” y de “tú” y “tuyo” es porque encuentra una separación entre “tú” y “yo”. Esto ocurre a un nivel muy relativo. Pero si nos desarrollamos espiritualmente, manejamos el asunto desde un nivel más profundo, más sutil y, en esa sutileza, el “tú” y el “yo” terminan. Se convierten en “nosotros”.

Tu mente, la mente individual, está interconectada con la mente universal, y la mente universal contiene la experiencia del universo entero.

Si la Divinidad está en todas partes, ¿hacia dónde se puede proyectar? Porque la Divinidad, para proyectarse, debe tener un lugar, algún sitio donde hacerlo, y por eso decimos que el proyector y la proyección son uno. Lo no manifestado y lo manifestado son uno y todo está dentro del campo de la conciencia pura. Por lo tanto, todo es conciencia pura.
Soy el dueño de mi destino porque puedo cambiarlo; sin embargo, el mayor logro llega cuando no hay separación entre el destino y yo. Yo soy el destino. Yo soy lo que soy.

Speak Your Mind

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