El impulso sexual en las relaciones

Yo no aconsejo el celibato para los que viven en familia.

GR_painting_web05Yo no aconsejo el celibato para los que viven en familia. El celibato practicado por los que viven en familia en el mundo tal como lo conocemos puede ser muy peligroso. Puede ser represivo y tales represiones e inhibiciones se pueden manifestar psicosomáticamente.

Cuando nos casamos, al principio hay una atracción mutua. Uno tiene que mejorar esta atracción para que el amor dure. La razón de los divorcios que vemos es que la gente es sólo romántica: ven una cara bella y se sienten atraídos. Piensan de forma parecida y tienen gustos similares; los dos juegan al tenis, al golf o escuchan la misma música.

Pero los gustos cambian cada día, un año puede que te guste mucho jugar al tenis y otro te puede gustar otra cosa. Esos gustos no son del corazón, son de la mente, y la mente, al ser tan cambiante, está sujeta al cambio. Cada mente es una mente individual y, cuando cambian tus gustos, no significa que también cambien los de tu esposa. Cuando la mente cambia y desarrolla otros gustos, nuestra esposa se vuelve incompatible. Sin embargo, este proceso puede modificarse si hay entrega, auto-sacrificio y servicio.

El impulso sexual es uno de los impulsos más fuertes y hay que darle salida. La experiencia adquirida en la entrega total entre marido y mujer puede llevaros a la entrega total a Dios. Al ser humano se le ha dado el equipo necesario, desde el nivel físico al nivel más alto de la mente. En cada estadio se le han dado las herramientas para obtener niveles más y más altos.

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