La luz siempre brilla

Gi sonriendoLa luz siempre brilla. Lo que estamos aprendiendo es bajar la cortina para que la luz pueda brillar en nuestra vida diaria.

Reemplazar un mal hábito con un buen hábito no tiene nada que ver con lo que realmente eres, el ser divino que eres.

A través de la meditación uno alcanza el núcleo de uno mismo, el corazón; podemos llamarlo por cualquier nombre. Esta esencia es el núcleo de la personalidad humana, de la forma encarnada en la que habita el espíritu. El reino de los cielos yace adentro, rodeado por nuestra forma encarnada.

Te imaginas que estás siendo engañado por un poder maligno cuando tienes una tendencia maligna en ti, por lo que solo puedes ver el mal en los demás. Piensas: "Estoy siendo engañado". Pero si las tendencias en ti son buenas y puras, tu corazón dirá: "Olvida la mente".

A medida que subimos al pináculo a través de nuestras meditaciones y prácticas espirituales, llegamos al punto en el que encontramos que todos somos uno, ya que nuestra mente individual se pierde en la mente universal, pero conserva su individualidad debido a su encarnación.

Hable su mente

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